Wall of Glass

 Hace unos días fui a la oficina de empleo que me corresponde y, mientras estaba esperando en la infinita cola que había con esto de procurar la distancia de seguridad, pequé de curioso, mientras escuchaba Wall of Glass de Liam Gallaguer, y oí a una madre decirle a su hijo algo así como "si tuvieras esto ya, y no hubieras perdido tanto tiempo... puede que el señor este te hubiera ofrecido algún trabajo mejor". 

En ese momento, decidí pausar la música e intentar enterarme de la situación, intentar porque a dos metros de distancia y la idea de descifrar sonidos que salen por el filtro de una mascarilla es, cuando menos, imposible. Lo que conseguí averiguar es que el chaval había empezado a sacarse el B1 de Inglés y lo había ido dejando, cada vez más, hasta darse cuenta que después de dos años... aún no lo tenía. 

En ese momento, y como de un chispazo se tratara, le di al play a la música y me puse a reflexionar; lo complicado, tedioso, difícil, monótono y cargante que es el seguir con algo que has empezado. Desde mi punto de vista: estamos mal adoctrinados; estamos inmersos en anuncios publicitarios, mensajes de influencers de moda, y un sinfín de anuncios en redes sociales que nos aseguran que lo importante es EMPEZAR y perdona que le diga: EMPEZAR es muy fácil, amig@. Lo difícil de esto: de la vida, de los propósitos, de los estudios, de las relaciones, del amor, del deporte, de los proyectos... es seguir haciéndolo día tras día. Fácil decirlo, ¿eh?. 

Cambiando de tema, hace unos dos días me levanté con resaca, sí, resaca por haberme tomado dos macetas bien fresquitas en mi bar de confianza (esto es lo que pasa por resistirme a la cerveza en cuarentena). Cuando te levantas así, es que no tienes nada que hacer, la mayoría de las personas hacen cosas sin sentido: ven los vídeos que YouTube lleva recomendándoles desde que abrió la plataforma, otros duermen como marmotas todo el día, ven películas tristes o siguen, incluso, bebiendo más (están medio zumbados).  

Para separarme del resto de los mortales, decidí darle una gran oportunidad a una película que llevo rehuyendo -por su duración- lo menos medio año, que no es otra que Interstellar de Christopher Nolan, y, creo, que es una de las películas del espacio que más me han gustado. Me gusta, en especial, porque el director la orienta respecto al tiempo (como en casi todas sus películas) y es de estas películas que, además de gustarte por su ambientación, diálogos o acción; es que te hace comerte la cabeza, reflexionar, pensar... y me parece que es imprescindible. 

Hace no mucho, paseando por twitter, me encontré un título de un reportaje de El País que ponía "Si dejamos de leer, vamos a dejar de reflexionar" y no solo leer, sino ver cine y/o preocuparse por algo que no se interesa la mayoría de la gente. Al final, esto es como todo, si estás en mala forma y quieres tener un cuerpazo... tienes que hacer lo contrario a lo que estás haciendo. Lo mismo pasa cuando quieres cambiar tu forma de ver el mundo, salir de lo común, de lo cotidiano y de todo lo que hace la gente sin pensar (que es mucho); necesitas pensar diferente, leer libros que te harán llegar a donde tú quieras, ver documentales que te harán ver el mundo de otra forma, escuchar música que te motive a todo... 

Tampoco soy un coach en el que te puedas fijar, soy una persona corriente que quiere pensar y ver el mundo de otra forma, y no atestado de publicidad que hace que seamos más consumistas, de noticias fake, de nimiedades que no interesan a largo plazo. Pero bueno, esto es un tema muy extenso que, si le damos más énfasis, puede crecer más aún. Aquí nada de perder el tiempo. 

Carpe diem para el chico que no se sacó el B1 cuando debía, Carpe diem para ti que estás leyendo esto y Carpe Diem para mí que, como todos los mortales, también pierdo el tiempo. 


Interstellar (2014)
Interstellar (2014) 





Comentarios

Entradas populares